<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1881829494359770176</id><updated>2011-11-24T18:51:32.891-08:00</updated><category term='Papa'/><category term='Iglesia'/><category term='Religión'/><category term='Modernidad'/><title type='text'>Firmes en la Fe</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://diocesiscde.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1881829494359770176/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diocesiscde.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Firmes en la Fe</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09535260563301814142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_f9QDQeo8-Xs/SmerOH1jPMI/AAAAAAAAAAM/jzcUONLV8FI/S220/logotwitter2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>3</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1881829494359770176.post-1147098198093063361</id><published>2010-09-10T07:11:00.000-07:00</published><updated>2010-09-10T07:12:33.420-07:00</updated><title type='text'>Vestimenta clerical y vida interior</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_f9QDQeo8-Xs/TIo8Rf9LCeI/AAAAAAAAAB8/pk7hHc6ieU0/s1600/consist3.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_f9QDQeo8-Xs/TIo8Rf9LCeI/AAAAAAAAAB8/pk7hHc6ieU0/s320/consist3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 16pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todas las instituciones necesitan algún indicativo externo que las identifique delante de los demás. Existen rasgos externos que nos permiten apreciar que algo es algo y no otra cosa. Pues bien, la Iglesia siempre quiso identificar a los sacerdotes externamente, reflejando aquello que son internamente: personas consagradas, separadas del mundo para el servicio divino; y siempre ha sido casi natural ver a un clérigo vestido e identificado como tal, desde los tiempos de la sotana, cuando entonces esta era la primera y única vestimenta, hasta la segunda opción que es el clergyman (camisa clerical con la pequeña franja blanca bajo el cuello). Lo claro es que la Iglesia siempre quiso y quiere, naturalmente, que los sacerdotes estén bien identificados. Es un tanto difícil indicar el momento exacto en que se comienza a utilizar la vestimenta clerical –o al menos yo no lo sé–, pero lo que sabemos es que es antiquísima y por eso se merece toda nuestra consideración.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Más allá del aspecto meramente externo.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si bien existen varias razones, naturales y prácticas, que explican el uso de la sotana y del clergyman (cleriman, vulgarmente), esto va más a allá del sentido puramente externo; nos ayuda a entender por medio de los sentidos –la vista en este caso– que hay un hombre entre nosotros que es diferente a nosotros, un hombre que ha sido dedicado a una realidad completamente superior. De hecho, la forma en que un sacerdote constituye una verdadera bofetada para el mundo que está siempre preocupado por las glorias que no sobrepasan la línea meramente temporal.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando uno ve a un sacerdote piensa en cielo y en lo poco que dura esta vida; nos recuerda que algún día veremos a Dios y que daremos cuenta de nuestras decisiones, de si hemos aceptado o rechazado al Amor.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El hábito SÍ hace al monje.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aunque esto suene contradictorio a lo que mucha gente dice hoy respecto a la vestimenta clerical, les puedo asegurar que la sotana sí puede hacer a un gran santo. Sin dejar de entender obviamente el lado que corresponde a Dios y a su gracia sin la cual nadie puede ser santo, la sotana podría ayudar mucho a hacer lo que le corresponde humanamente a un sacerdote para que sea un santo. Le recuerda constantemente que ha renunciado a todo por el Señor y que ha prometido ser fiel a esas renuncias, de modo que las tentaciones, la mayoría de las veces pasajeras, podrían pierden fuerzas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La gente dice que conoció a muchos sacerdotes con sotana y que fueron malísimos; bueno, en primer lugar habría que hacer un juicio acerca de lo que la gente cree que es malo, pues a veces olvidan que el Señor golpeó con unos chicotes, hechos por Él mismo, a los mercaderes del templo, a los mismos quienes anunciaba diariamente la salvación.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En segundo lugar, que un sacerdote sea malo no es problema de la sotana; al contrario, significa que aquel sacerdote no ha logrado ver en esos sencillos hábitos que ha renunciado al mundo, que se prepara para el próximo y que debe ser perfecto; que debe rezar y que sus ocupaciones son muy distintas a las de cualquier persona común aquí en la tierra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Conocemos sacerdotes buenos que no usan ningún tipo de hábito.&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;¿Y qué hay de los sacerdotes buenos y santos que conocemos y no usan ningún tipo de hábito? Pues les diría que les falta muy poquito para que sean perfectos y verdaderamente santos. En primer lugar por las razones prácticas y teológicas que ya hemos abarcado, y en segundo lugar, porque sería un claro indicativo de obediencia al Santo Padre que nos pide esto constantemente; sería cosa de muy santos obedecer con sencillez al Santo Padre.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De todas formas el Señor nos lo dice en el evangelio: &lt;i&gt;“Todo eso ya lo he hecho de joven ¿Qué me falta? Pues ve, deja todo y&amp;nbsp; sígueme”&lt;/i&gt; El hábito concluye la manera de dejarlo todo, verdaderamente todo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Lo interior se demuestra en lo exterior.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La gente dice:&lt;i&gt; “Para ser santo hay que serlo interiormente”. &lt;/i&gt;Esto es muy bueno, y yo estoy muy de acuerdo; ahora, con lo que estoy en desacuerdo es que piensen que la santidad no deba llegar al exterior, que sea casi innecesario o que no lo tengan en cuenta, cuando muchos santos han dicho que nuestro exterior debe ser el reflejo de nuestra vida interior.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un sacerdote que hoy viste sotana o al menos la vestimenta clerical, da un signo claro de obediencia y sencillez, de santidad y amor y sobre todas las cosas, será un signo de trascendencia, de aquellas cosas que existen y que no vemos a simple vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;+ Rogelio Livieres&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1881829494359770176-1147098198093063361?l=diocesiscde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diocesiscde.blogspot.com/feeds/1147098198093063361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1881829494359770176&amp;postID=1147098198093063361&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1881829494359770176/posts/default/1147098198093063361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1881829494359770176/posts/default/1147098198093063361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diocesiscde.blogspot.com/2010/09/vestimenta-clerical-y-vida-interior.html' title='Vestimenta clerical y vida interior'/><author><name>Firmes en la Fe</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09535260563301814142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_f9QDQeo8-Xs/SmerOH1jPMI/AAAAAAAAAAM/jzcUONLV8FI/S220/logotwitter2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_f9QDQeo8-Xs/TIo8Rf9LCeI/AAAAAAAAAB8/pk7hHc6ieU0/s72-c/consist3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1881829494359770176.post-1527595508512976897</id><published>2010-05-28T18:54:00.000-07:00</published><updated>2010-05-28T18:58:24.146-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Papa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Modernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Iglesia'/><title type='text'>Qué hacer con la vieja Iglesia en el mundo moderno.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://sp5.fotolog.com/photo/37/31/8/grupotapatio/1247880112919_f.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 264px; height: 400px;" src="http://sp5.fotolog.com/photo/37/31/8/grupotapatio/1247880112919_f.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Observamos estupefactos cómo la sociedad rechaza con fuerza todo lo que pueda venir de parte de la Iglesia y de forma especial del Papa. Pero esta situación no es nueva sino que ya se viene gestando y agravando desde hace mucho tiempo. Nuestro siglo es consecuencia de las elecciones anteriores, y así tenemos un siglo secularizado y secularizante, laicista hasta el cogote y con un rechazo febril a todo lo que suene a religioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la Ilustración (s. XV) existe en el mundo un movimiento que considera a la Iglesia demasiado anticuada para el hombre moderno. Su ritualidad, dogmas y estabilidad en todo –dicen– les parecen a algunos como una especie de “corset” insoportable del que hay que deshacerse a como de lugar. Los nuevos tiempos de la modernidad ya no necesitan de todo este “bagaje mitológico y meramente cultural”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta cuestión se hizo cada vez más radical con el progresivo desarrollo del pensamiento moderno. La pauta que se debía seguir era que todo debería ser verificable científicamente y de esa forma se produjo una imposición del concepto moderno del mundo: se excluye la intervención de Dios, de los milagros y de la Revelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este contexto “acultural” –pues consideramos la cultura en su significación más profunda como relación del hombre con la integridad de lo que existe, incluida la divinidad– el hombre podría tener religión si quería, pero eso era algo solamente subjetivo, lo cual significa que se reduciría únicamente al ámbito personal y privado: una religión desprovista de culto público, de moral obligatoria y de liturgia “pomposa”; un “haga cada uno lo que mejor le plazca”. Esta religión inmanentista y personal no podría, obviamente, tener relación con ningún objetivo común, vinculante y dogmático: cualquier dogma será considerado contradicción con la razón humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a toda esta postura ideológica, la Iglesia se mantuvo firmemente en contra y así se mantendrá siempre. Una religión reducida a la subjetividad no tiene ninguna fuerza formativa, porque en ella el sujeto es el que se forma a sí mismo. ¿Puede acaso cada uno darse lo que no tiene? Nada puede llegar a ser lo que no es. Es evidente por sí mismo. Es necesaria pues una fuerza superior al mismo hombre que lo eleve sobre sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, la sociedad no volverá a ser como era en el Medioevo. Por lo menos en un tiempo próximo. Pero tampoco la Iglesia ni su mensaje, la fe en Jesucristo, se ha hecho una antigüedad de museo. El mensaje es siempre actual y necesario para el hombre que busca  saciar un deseo que con respuestas puramente racionalistas no podrá satisfacer. Ese deseo sobrepasa la fuerza de lo puramente inmanente y “científico” –en cuanto demostrable experimentalmente– y sólo podrá ser colmado con una respuesta acorde a su naturaleza, la espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;+Rogelio Livieres&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1881829494359770176-1527595508512976897?l=diocesiscde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diocesiscde.blogspot.com/feeds/1527595508512976897/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1881829494359770176&amp;postID=1527595508512976897&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1881829494359770176/posts/default/1527595508512976897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1881829494359770176/posts/default/1527595508512976897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diocesiscde.blogspot.com/2010/05/que-hacer-con-la-vieja-iglesia-en-el.html' title='Qué hacer con la vieja Iglesia en el mundo moderno.'/><author><name>Firmes en la Fe</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09535260563301814142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_f9QDQeo8-Xs/SmerOH1jPMI/AAAAAAAAAAM/jzcUONLV8FI/S220/logotwitter2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1881829494359770176.post-4220391103966415086</id><published>2009-07-22T09:26:00.000-07:00</published><updated>2009-07-28T09:32:44.094-07:00</updated><title type='text'>Reforma de la Reforma</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Cuarenta años&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando la Iglesia enfrenta desafíos especialmente difíciles, reúne a los Obispos en un Concilio para dar una respuesta adecuada a esos desafíos. Lo curioso – e históricamente comprobado – es que los Concilios resuelven los problemas doctrinalmente, pero los cuarenta años que siguen a un Concilio son años donde los problemas, resueltos en teoría, explotan y se complican en toda la Iglesia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuarenta años, pues, es lo que le lleva a la Iglesia empezar a comprender bien a un Concilio y a aplicarlo debidamente. El Concilio Vaticano II no fue una excepción a esta regla. Los cuarenta años que le siguieron vieron difundirse, junto a buenas reformas, todo tipo de abusos supuestamente reclamados “por el espíritu del Concilio”. A cuarenta años del Concilio, nos toca ahora a nosotros comprender bien al Concilio y encarar lo que Benedicto XVI ha llamado “la reforma de la reforma”. No se trata de otra cosa que la buena aplicación del Concilio entendiéndolo no como una ruptura con el pasado, sino en continuidad con toda la tradición de la Iglesia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Una oportunidad privilegiada&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La “reforma de la reforma” es el gran desafío de nuestra generación y nos compromete a todos, desde el Papa hasta el último cristiano en recibir el sacramento de la Confirmación, pasando por los obispos, los sacerdotes, los seminaristas, los consagrados y los laicos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como toda obra de Iglesia, no es algo que se haga automáticamente, por fuerza de la Historia. A Dios le gusta hacer grandes obras con instrumentos bien pobres como nosotros. Así que, ¡manos a la obra! Esta será la gran prioridad que viviremos en la Iglesia que me toca pastorear “por la gracia de Dios y de la Santa Sede”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Los grandes temas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vistas las cosas de este modo, debe quedar claro que nosotros no entendemos a la “reforma de la reforma” como algo que sólo afectaría a un aspecto de la vida de la Iglesia, tal como la liturgia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Aunque fue precisamente en este campo en el que se originó la idea de la reforma de la reforma, creo que es un concepto que debe aplicarse a toda la vida de la Iglesia en sus múltiples facetas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En particular, quisiera señalar ahora aquellas áreas de la vida de la Iglesia en Ciudad del Este y en Latinoamérica que creo necesitan una aplicación especial de reforma según el verdadero Concilio Vaticano II.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;La liturgia, corazón de la vida de la Iglesia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Simplemente quiero señalar este tema como el más vital y el de más consecuencia para la vida de la fe de nuestro pueblo. De la participación activa en la liturgia depende no sólo la vida de la gracia de cada cristiano, sino también su vivencia de la fe. Por eso es indispensable vivir la liturgia de cada día en absoluta fidelidad a lo que nos pidió el Concilio, y no como de hecho y por abuso se fue aplicando la reforma litúrgica en nuestra Iglesia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No quiero ser alarmista pero tampoco ingenuo; no quiero engañarme ni engañar a nadie. La liturgia está muerta y enterrada entre nosotros. Está bien. La imagen es un poco exagerada pero creo que muy decidora de la envergadura de nuestros problemas con la liturgia. Apoyándonos en las dos formas del rito romano tal como el Papa nos lo pide, hemos comenzado prácticamente de cero a revivir la liturgia, empezando por los seminaristas, que serán los futuros sacerdotes y ministros de los sacramentos de Dios.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La disciplina eclesiástica, el modo concreto en que vivimos la verdad en la caridad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nos encontramos también en una situación de bastante anarquía. Muchos fieles no obedecen a los sacerdotes; muchos sacerdotes no obedecen a los obispos y algunos obispos no obedecen al Papa. Soy conciente de que esto suena muy fuerte, pero me temo que tal es la situación de la Iglesia, también en el Paraguay.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Leía los otros días unas declaraciones de un obispo inglés, Mons. Patrick O’Donoghue, en las que afirmaba: “&lt;i&gt;los obispos que tienen profundas diferencias teológicas con el Papa están socavando la unidad de la Iglesia Católica… La idea de que pueda haber diferencias teológicas entre un obispo y el Papa es simplemente una cosa increíble de admitir, pero es la verdad. Supongo que si los sacerdotes ven a los obispos mostrando infidelidad al Papa, no es nada sorprendente que, a su vez, muestren infidelidad a su obispo. Todos sabemos lo que Jesús dijo acerca de una casa dividida&lt;/i&gt;”. Y agregó: “&lt;i&gt;No es fuera de lo común que entre los sacerdotes surjan camarillas contra el obispo que ignoran con desdén sus directivas y consejo… También existe el peligro de que esto pase en la actitud de un grupo de obispos frente al Papa&lt;/i&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy, incontables sacerdotes, laicos e incluso obispos creen que son libres para decidir por sí mismos qué significa ser católico. Pero sin la obediencia de fe, no sólo la Iglesia, sino la misma relación con Dios es imposible. Necesitamos, urgentemente, decir con nuestras propias vidas: “&lt;i&gt;hágase en mí según tu Palabra&lt;/i&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Formación de los futuros sacerdotes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Por dónde empezar el trabajo de reconstrucción y de crecimiento que nos pidió el Concilio? La respuesta, para mí, es clara. Ayudemos a los que ayudarán. Comencemos a trabajar en la formación de los futuros sacerdotes, es decir, en el Seminario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En mi caso, necesitábamos crear un Seminario y, gracias a Dios, lo hicimos. Las nuevas vocaciones, muy numerosas, vienen a nosotros con mucha docilidad. Sencillamente, nadie les ha enseñado incluso las verdades más fundamentales. Hay que comenzar, por lo tanto, con el catecismo básico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los jóvenes están ansiosos de ver un modelo de Iglesia muy distinto al que exigían los jóvenes de la revolución del ‘68. La juventud ahora pide una identidad católica bien definida, un sentido muy fuerte de la consagración al ministerio sacerdotal y una gran fidelidad al Magisterio de la Iglesia, del que espera firmeza y claridad.  Los obispos tenemos que promover un sano diálogo entre los que se apegan al modelo anterior, inmediato al post-Concilio, y lo que esperan los jóvenes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Aliento a los movimientos eclesiales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue ya Juan Pablo II el que vio con toda claridad que la reforma auténtica querida por el Concilio se iba promoviendo en la Iglesia por medio de movimientos que surgían por doquier. Muchos movimientos han sido, por así decir, la vanguardia del cambio genuino. Tal como nos sugería entonces el Papa, tenemos que apoyarnos mucho en los buenos movimientos sacerdotales, religiosos y laicales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esto lo he confirmado en mis años como obispo. Los movimientos han comprendido y apoyado en su inmensa mayoría la tarea que ahora nos ocupa, la reforma de la reforma. No sólo la apoyan, la piden a su manera y según sus carismas. Y la agradecen y aprecian mucho cuando se la ofrecemos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Sana intervención de los laicos en la vida pública&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El Concilio también pidió una gran participación de los laicos en la vida de la Iglesia en las áreas propias de su competencia. Pero, al menos entre nosotros, se ha dado lo opuesto a lo querido por el Concilio: los sacerdotes abandonan el templo y la predicación de la Palabra para dedicarse a la política, mientras que los laicos se clericalizan asumiendo todo tipo de roles litúrgicos que no les corresponden de suyo y dedicándose a las cosas del templo. En otras palabras, los curas se ponen a hacer de laicos y los laicos, a hacer de curas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Unidos, podremos más&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Jesucristo fundó la Iglesia sobre el cimiento de los Apóstoles y sus sucesores, los obispos. No hay otra manera de edificar la Iglesia que en unión con los obispos que están en unión con el Papa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi Diócesis da la bienvenida a todos los que quieran trabajar en la viña del Señor. La unidad que necesitamos entre nosotros sólo puede realizarse alrededor del Papa y de los obispos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al mismo tiempo que debemos ser decididos en el terreno de la acción y el compromiso con la reforma de la reforma, es necesario también que aprendamos a dialogar entre nosotros, a explicar y a dar razones de nuestra esperanza a los que están confundidos o no entienden lo que nos pide la Iglesia. Que Dios nos santifique a todos en la verdad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;+Rogelio Livieres, Obispo de Ciudad del Este&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1881829494359770176-4220391103966415086?l=diocesiscde.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diocesiscde.blogspot.com/feeds/4220391103966415086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1881829494359770176&amp;postID=4220391103966415086&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1881829494359770176/posts/default/4220391103966415086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1881829494359770176/posts/default/4220391103966415086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diocesiscde.blogspot.com/2009/07/reforma-de-la-reforma.html' title='Reforma de la Reforma'/><author><name>Firmes en la Fe</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09535260563301814142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_f9QDQeo8-Xs/SmerOH1jPMI/AAAAAAAAAAM/jzcUONLV8FI/S220/logotwitter2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
